Lo que se moviliza es una respuesta neural refleja en el cerebro, invisible a simple vista, y que sólo puede medirse con instrumentos de resonancia magnética.
En los seres humanos se han localizado principalmente en el Área de Broca en la corteza parietal inferior del cerebro.
Por sus aplicaciones a la clínica, algunos científicos consideran este descubrimiento uno de los hallazgos más importantes de la neurociencia en la última década.
Uno de los líderes en este campo, V. S. , considera las neuronas espejo, como aspectos esenciales para el desarrollo, por imitación, del lenguaje en los niños y, teóricamente, en otras especies, que poseen rudimentos de expresión, aunque existen dudas acerca de la certidumbre de esta aserción por el distinguido científico.
En el mono, las neuronas espejo se encuentran en la circunvolución frontal inferior y también en el lóbulo parietal inferior. Estas neuronas se activan cuando los simios ejecutan ciertas acciones, pero asimismo éstas se iluminan en el escáner cuando los monos observan a otros monos llevar a cabo la misma función.
Investigadores usando pruebas de resonancia magnética, han establecido el mismo fenómeno de concordancias entre praxis y visualización, en el cerebro humano.
Se ha propuesto que dificultades en el sistema de espejo pueden subyacer ciertos problemas cognitivos, especialmente los del espectro del autismo.
¿Cómo fueron descubiertas?
En los años 1980s y 90s, Giacomo Rizzolatti trabajaba con Leonardo Fogassi y Vittorio Gallese en su laboratorio en la Universidad de Parma en Italia.Los investigadores habían colocado electrodos en la corteza frontal inferior de un macaco para estudiar las actividades de neuronas especializadas en el control y acciones de las manos.
Durante cada experimento, los científicos grababan la actividad de una sola neurona mientras que al mono, en el experimento, se le permitiera servirse de alguna comida que tenían disponible como recompensa. De ese modo, los investigadores esperaban estimar las actividades de las neuronas como expresión a ciertos movimientos de la mano del simio siendo examinado.
Durante el ensayo, aparentemente, Fogassi, trató de alcanzar una banana, cuando las neuronas de un mono, observándolo y con los electrodos en lugar, se dispararan; replicando la actividad cerebral de la mano del investigador, como si fuera la propia,como, más adelante, repeticiones minuciosas del experimento confirmaran.
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